Gradualismo económico con shock institucional

Si hay shock va a ser institucional. El nuevo gobierno tiene que demostrar rápido que la justicia será independiente, que se desarmará el aparato “oficialista” en la prensa, que el Congreso operará como un verdadero ámbito de discusión y que el Indec volverá a la verdad. Todo eso tiene que ser inmediato. La economía no pide ni necesita un shock. Argentina no viene acumulando déficits externos que deban corregirse con una baja del gasto. Si algo sucederá es lo contrario, de la mano de entradas de capitales, el gasto agregado de la economía se expandirá. El hecho que la cuenta corriente no necesita una corrección también permite avizorar una salida del cepo relativamente tranquila. Ni siquiera en lo fiscal se necesita un shock. La economía tiene niveles de deuda muy bajos que no exigen un reacomodamiento fiscal para contener su crecimiento. Pero esto no quiere decir que no queden desafíos, hay que reemplazar el impuesto inflacionario por otras fuentes de financiamiento y gestionar mucho mejor, el gasto público para que rápidamente pueda el Gobierno dar mejores servicios y prestaciones con una menor carga impositiva. Los desafíos son institucionales y de gestión, pero no de la macro que no requiere cambios abruptos.

Buscan despejar dudas en EE.UU.

NUEVA YORK.- Federico Sturzenegger, diputado nacional y referente económico de Pro, se topó en más de una ocasión con la misma inquietud durante su visita de casi una semana a Nueva York: cómo se garantizará la gobernabilidad en una eventual presidencial de Mauricio Macri.

“Nuestra experiencia en la ciudad, gobernando sin mayoría en la Legislatura, es enriquecedora, sana e importante. Uno gobierna consensuando y ese ejercicio que hemos tenido es único y nos ha dado mucha madurez”, comentó a LA NACION Sturzenegger, antes de regresar a Buenos Aires. “Gobernamos no sólo con el justicialismo, sino con el gobierno nacional en contra”, sintetizó.

En Nueva York, Sturzenegger estuvo en un seminario privado organizado por el BBVA sobre América latina, en el que compartió un panel con Mario Blejer y Marco Lavagna. Además, se reunió con empresarios, analistas e inversores en un desayuno organizado por el Consejo de las Américas, y mantuvo un encuentro con miembros de la comunidad argentina.

Sturzenegger buscó marcar diferencias entre Macri y el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, a quien muchos aquí ya ven como favorito para suceder a Cristina Kirchner. Para hacerlo, insistió en que Macri está mejor preparado que Scioli para conducir al país a una “reconstrucción democrática”.

La pequeña gira de Sturzenegger por Nueva York llega en momentos en los que comenzó a cimentarse aquí la noción de que las elecciones nacionales se definirán entre Macri y Scioli en una segunda vuelta electoral. Cualquiera de los dos, creen aquí, imprimirá una política económica más cercana a las expectativas de los mercados, aunque, en ese terreno, Scioli aún crea dudas.

Sturzenegger dejó definiciones económicas. Dijo que la Argentina no necesita un ajuste, y que Macri va a liberar las restricciones macroeconómicas, va a bajar la inflación a menos del 4 por ciento en tres años, y va a corregir el déficit fiscal y a bajar impuestos.

Además, desechó cualquier urgencia por acordar con los holdouts. “El mercado va sintetizando que no sea tan inmediato un acuerdo. En un momento, hubo una sensación de que se iba a acordar de un día para el otro, y ahora la gente va tomando más consciencia de las complejidades y de que para resolver el problema tenemos que ir al Congreso y la propuesta tiene que ser lógica y el problema puede no resolverse inmediatamente”, dijo.