Monitor del Banco Central de la República Argentina

¿Reformará el Gobierno la Carta Orgánica para Obtener más Financiamiento?
Las cuentas del Estado están cada vez más deterioradas, a punto tal que la propia gestión kirchnerista admitió por primera vez un déficit en la Ley de Presupuesto que pretende aprobar para el año próximo. Ya sabemos que el presupuesto no es tomado como un asunto serio por el oficialismo, en el cual se subestiman los gastos, para que luego el Jefe de Gabinete pueda distribuir con discrecionalidad la plata no asignada. Es decir, incluso cuando mienten sistemáticamente, el agujero fiscal ha tomado tal magnitud que ni ellos se animaron a ocultarlo.
Estamos preocupados porque no se cuida el dinero de la gente, la presión fiscal ha tomado niveles récord, y ni aún así han logrado cubrir sus gastos. En vistas de que no hay planes de llevar a cabo una reforma tributaria, y los mercados internacionales están cerrados, el Gobierno va a seguir recurriendo cada vez más al impuesto inflacionario.
La inflación se produce por una lucha distributiva. Pero no entre asalariados y empresarios, sino entre el Gobierno y los ciudadanos. A través del impuesto inflacionario el Gobierno utiliza la emisión para apropiarse de recursos del sector privado. Como si fuera poco, este impuesto es el más regresivo de todos, al afectar principalmente a los ciudadanos de menores ingresos, que no tienen acceso a herramientas financieras para resguardarse contra la inflación, y que tienen una mayor proporción de sus ahorros en dinero que queda sujeto a desvalorización.
Existe por ley un techo a lo que el Gobierno puede emitir, establecido por la Carta Orgánica del Banco Central. Este límite ya fue avasallado en abril del 2012, cuando reformaron dicha Ley para poder imprimir más pesos y derivarlos al sector público. Tenemos la fundada sospecha de que esto puede ocurrir nuevamente, provocando que el nivel de precios se acelere a un ritmo aún mayor. Es por eso que armamos el “Monitor del Banco Central”, para supervisar cuánto es lo que se financió el Estado por esta vía, y hasta dónde puede llegar sin modificar la Carta Orgánica del BCRA. A medida que transcurra el tiempo la situación irá empeorando, porque históricamente durante la segunda parte del año el fisco incrementa sus necesidades de financiamiento. Existen altas probabilidades que para el mes de noviembre el Gobierno ignore o cambie la ley para poder seguir sosteniendo su gasto. ¿Llegará a recapacitar el kirchnerismo poniendo un freno y un control? ¿O nos veremos frente a un escenario con inflación a niveles record? Para saberlo seguiremos de cerca las variables de este gráfico, y siempre y cuando la “línea roja” siga por debajo de la “línea azul”, sabremos que la Ley seguirá siendo respetada:

Fuente: BCRA. *datos al 12 de septiembre