Buscan despejar dudas en EE.UU.

NUEVA YORK.- Federico Sturzenegger, diputado nacional y referente económico de Pro, se topó en más de una ocasión con la misma inquietud durante su visita de casi una semana a Nueva York: cómo se garantizará la gobernabilidad en una eventual presidencial de Mauricio Macri.

“Nuestra experiencia en la ciudad, gobernando sin mayoría en la Legislatura, es enriquecedora, sana e importante. Uno gobierna consensuando y ese ejercicio que hemos tenido es único y nos ha dado mucha madurez”, comentó a LA NACION Sturzenegger, antes de regresar a Buenos Aires. “Gobernamos no sólo con el justicialismo, sino con el gobierno nacional en contra”, sintetizó.

En Nueva York, Sturzenegger estuvo en un seminario privado organizado por el BBVA sobre América latina, en el que compartió un panel con Mario Blejer y Marco Lavagna. Además, se reunió con empresarios, analistas e inversores en un desayuno organizado por el Consejo de las Américas, y mantuvo un encuentro con miembros de la comunidad argentina.

Sturzenegger buscó marcar diferencias entre Macri y el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, a quien muchos aquí ya ven como favorito para suceder a Cristina Kirchner. Para hacerlo, insistió en que Macri está mejor preparado que Scioli para conducir al país a una “reconstrucción democrática”.

La pequeña gira de Sturzenegger por Nueva York llega en momentos en los que comenzó a cimentarse aquí la noción de que las elecciones nacionales se definirán entre Macri y Scioli en una segunda vuelta electoral. Cualquiera de los dos, creen aquí, imprimirá una política económica más cercana a las expectativas de los mercados, aunque, en ese terreno, Scioli aún crea dudas.

Sturzenegger dejó definiciones económicas. Dijo que la Argentina no necesita un ajuste, y que Macri va a liberar las restricciones macroeconómicas, va a bajar la inflación a menos del 4 por ciento en tres años, y va a corregir el déficit fiscal y a bajar impuestos.

Además, desechó cualquier urgencia por acordar con los holdouts. “El mercado va sintetizando que no sea tan inmediato un acuerdo. En un momento, hubo una sensación de que se iba a acordar de un día para el otro, y ahora la gente va tomando más consciencia de las complejidades y de que para resolver el problema tenemos que ir al Congreso y la propuesta tiene que ser lógica y el problema puede no resolverse inmediatamente”, dijo.

Discurso: Sesión por Re-estructuración de Deuda

Señora presidenta: los últimos años nos han encontrado trabajando juntos en el tema de la deuda, no sólo por el apoyo y la opinión que tenemos sobre los canjes de 2005 y 2010 sino también respecto del apoyo a la ley 26.886, el viaje a Washington, el swap con China y la conformación de una oferta de bancos privados para resolver el problema a fines de julio de este año.
Realmente hemos tenido una visión bastante compartida; sin embargo, hoy nos encontramos en una posición diametralmente opuesta. La señora presidenta decía ayer por cadena nacional que no entendía cómo un opositor, pensando en el bien del país, podía votar en contra de esto; nosotros decimos que no entendemos cómo un legislador, pensando en el bien del país, puede votar a favor.
Vamos a desarrollar nuestra visión de por qué pensamos que esto no es favorable a los intereses del país y de los argentinos.
Primero, ¿resuelve el problema del litigio que Argentina tiene con los holdouts? No lo resuelve ni lo mueve en un sentido u otro.
¿Resuelve el problema de los bonistas que aceptaron una fenomenal quita del 73 por ciento sobre la deuda argentina, y que con ello ayudaron al gobierno? No lo resuelve. Todo lo contrario, porque ese grupo de gente en este momento no sólo no está cobrando sus bonos sino que con este proyecto del Poder Ejecutivo se sabe que algunos, por problemas estatutarios o de confianza, no pueden aceptar el cambio de jurisdicción, con lo cual, lo que se les dice a ellos es que su deuda va a seguir en default. No es una manera de proteger a aquellos que confiaron en la Argentina.
Pero lo más importante –y acá es donde creo que hay una gran diferencia con la presentación que hizo el señor diputado Feletti es que esto no es bueno patrimonialmente para el Estado, porque justamente lo que él dice es que hay que defender los canjes de 2005 y 2010 y yo no veo que en ninguna circunstancia esos canjes hayan estado más amenazados que en este momento. ¿Por qué digo esto? Porque con el camino que ha elegido transitar la Argentina se abre la posibilidad de que los bonos que se emitieron en aquellos dos canjes –de 2005 y 2010 sean acelerados.
Si esos bonos son acelerados, vamos a tener que volver a reestructurarlos. Esta fue la pregunta que hicimos ayer al secretario Zannini y al ministro Kicillof. Le preguntamos si en caso de tener que volver a reestructurarlos, se podrán volver a conseguir las mismas condiciones que Néstor Kirchner consiguió en 2005. Probablemente no se puedan conseguir esas condiciones. Entonces, hay que poner en el lado de los pasivos el riesgo al cual en este momento estamos sometidos, comparándolo con aquel éxito que tuvo el gobierno de Néstor Kirchner en su reestructuración de deuda. Hay un cambio fundamental, y nos cuesta ver cómo es que el gobierno no es consciente del riesgo que existe en este momento.
¿Qué resuelve efectivamente esta norma? Resuelve tener un lugar donde depositar el dinero a fin de mes para los bonos Par. Y como parte de las cosas que se pretenden hacer mediante este proyecto se podrían hacer sin intervención del Congreso, supongo que también se pretende dar alguna cobertura legal a los funcionarios que tienen que tomar esas decisiones. Eso sí lo resuelve.
Ahora bien, ¿a qué costo resuelve eso? Simplemente por tener un lugar donde depositar el dinero el 30 de septiembre, ¿qué costos está asumiendo la sociedad argentina y qué costos están asumiendo nuestros hijos y nuestros nietos? Porque las señales que da el Estado argentino es que no está dispuesto a cumplir con las reglas de juego que ese mismo Estado argentino se impuso. Y cuando haya que salir a buscar financiamiento para Vaca Muerta, para infraestructura, para servicios o para industria tanto el Estado como el sector privado , la gente nos va a preguntar si en nuestro país se cumple la ley y si nuestro Estado cumple con su palabra, y creo que este proyecto nos aleja de eso. Pienso que va a implicar que en el futuro el financiamiento que obtenga la Argentina –que lo va a necesitar, y el gran desafío va a ser aplicarlo correctamente va a ser más caro y más oneroso. También va a tener un costo para la economía: en actividad, en cepo cambiario, en inversiones, en inflación; no necesito explayarme sobre este tema porque ya lo explicó el señor diputado Vaquié. Esto también lo debemos poner en el pasivo de esta solución que propone el gobierno.
Y otra cosa más: al poner que los temas de deuda son de orden público, de alguna manera estamos eliminando la posibilidad de prorrogar la jurisdicción, que –como decía el señor diputado Tonelli es algo que el propio gobierno ha elegido hacer. ¿Por qué? Porque, como lo decíamos ayer en comisión, para eso existen las plazas financieras. Uno emite en Nueva York o en Londres porque en esos lugares hay una institucionalidad que permite acceder al financiamiento más barato. Y en el futuro, si nosotros validamos este concepto legislativo, cuando emitamos en Nueva York o en Londres, la gente va a ver que en realidad es riesgo argentino, que verdaderamente estamos emitiendo con legislación argentina. Esto va a producir un mayor costo para nuestras empresas y para nuestro Estado, y lo vamos a estar pagando en el futuro.
Tampoco sabemos siquiera si esta es una operación que se puede hacer. ¿Se puede cambiar el agente pagador sin la colaboración del Banco de Nueva York, que hoy tiene bloqueada esa ayuda por el juez Griesa? Entonces, también nos embarcamos en una solución que ni siquiera sabemos si se puede llevar a la práctica. Esto también se lo preguntamos ayer al señor ministro y no supo o no quiso responder si esta operación se puede hacer o no.
Tampoco hemos trabajado lo suficiente, porque si el gran problema de esta restructuración es la cláusula RUFO, volvemos a insistir en que no entendemos por qué el gobierno no ha dado ciertos pasos; por ejemplo –como decía el diputado Vaquié , trabajar con los bonistas para sacar esa cláusula RUFO. Si uno tiene un problema, se tiene que poner a trabajar para tratar de resolverlo, y sinceramente no podemos entender por qué el gobierno no lo ha hecho.
Tampoco podemos entender, porque la respuesta no fue clara ni convincente, que no hayamos cuestionado suficientemente los intereses del fallo del juez Griesa que hace a una peor liquidación y una peor situación para el Estado argentino.
Si el Congreso aprueba este proyecto, comete un error que van a pagar, en términos de mayores costos financieros, nuestros hijos y nuestros nietos. Este no es el camino por el que la Argentina va a recuperar la inversión y el empleo ni el modo de construir el país en el que muchos argentinos quieren vivir; me refiero a un país previsible y en crecimiento.